jueves, 23 de enero de 2014

DALLAS NECESITA EL PERDÓN DE KENNEDY

Antes de empezar a viajar con la asiduidad que ahora lo hago, Dallas era uno de los destinos estrella en mi lista de lugares por visitar. Las contadas veces que iba a un aeropuerto me quedaba fija mirando las pantallas donde anunciaban las próximas salidas hacia esta ciudad tejana. Imaginaba que sería un sitio lleno de acción, lujos e inmensos ranchos. Tengo que reconocer que el glamour de la serie Dallas en los albores de mi infancia cumplió conmigo su objetivo propagandístico y así me he pasado treinta y tres años soñando con visitar esta ciudad.

Bien es cierto que mis expectativas estaban muy alejadas de la realidad. Ya me lo habían avisado, aunque en el fondo nunca quise terminar de creerlo hasta que no lo viese con mis propios ojos. Dallas es una ciudad muy nueva ya que los primeros colonizadores llegaron a finales del siglo XIX, está especializada en negocios y convenciones y su población está muy dispersa. Todo apuntaba a que iba a llevarme un chasco y así fue.

"Pegasus en Magnolia Building Dallas"
 Sólo tenía un día para conocer la ciudad. Madrugué y a las 9 de la mañana estaba en el downtown de Dallas dispuesta a no perderme nada. Pero antes me propuse tomarme un café para coger fuerzas. No esperaba encontrar una cafetería italiana con bollería francesa, pero lo cierto es que tras caminar una hora sólo encontré bocadillos Subway, ni rastro de un simple Starbucks. Seguí caminando y en 90 minutos ya había peinado el centro de la ciudad y se me habían pasado las ganas del café.


"Sixth Floor Museum Jonh y Jackie Kennedy" Dallas es una ciudad vacía y aburrida. No hay ambiente comercial, no hay turistas, sólo contados empleados de oficina. Es una especie de escenario sin figuración. Creo que esto se debe a su organización social y no a su gente porque los dallasites, son simpáticos y agradables. Nunca antes me había sentido tan bien tratada como turista. Y es que en Dallas un visitante es un preciado bien. Los pocos que hay se concentran entorno al Sixth Floor Museum, el centro sobre la muerte de Jonh F. Kennedy, ubicado en el almacén de libros desde el que fue supuestamente disparado. Visitarlo merece la pena. Si antes de acudir ya creías en las teorías de la conspiración, cuando sales la versión oficial te parece un chiste. Después de mirar a través de la ventana desde la que dicen que Oswald disparó y tras pisar in situ la ubicación del coche presidencial en el momento del disparo, sería de necios creer en la versión oficial.

"Dallas Love Project"

 Dallas lleva 50 años viviendo entorno al magnicidio y ya está cansada. Es su reclamo turístico pero al mismo tiempo le pesa como una cruz. Al pasear por sus calles te encuentras media ciudad empapelada con murales que contienen mensajes de amor y de paz. Se trata de The Dallas LOVE Project, una iniciativa vecinal que pretende conmemorar los cincuenta años del asesinato redefiniendo el momento, llenándolo de lo contrario de lo que lo creo: amor y optimismo. Sólo le falta un corazón a Pegasus, símbolo de la ciudad, que corona el Magnolia Building. Ciertamente admirable.